La Gloria de Dios y la Vida de la Mente-Albert Mohler

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El Cristianismo honra la vida de la mente, no porque celebra el poder del intelecto humano, sino porque Cristo mismo instruyó a los Cristianos a amar a Dios con corazón, alma y mente.

SER  HUMANO ES PENSAR, y pensar es operar dentro de una visión del mundo.  Cada individuo opera en un conjunto básico de convicciones acerca de la realidad, la verdad, lo que es significativo,  y cómo funciona el mundo.  Como criaturas pensantes, creamos, percibimos, asimilamos y  basamos nuestro pensamiento en ciertos supuestos intelectuales que, en esencia, nos permiten que el mundo tenga sentido para nosotros.

No hay nada distintivamente cristiano en tener una cosmovisión.  El proceso mismo de la actividad intelectual requiere algún tipo de marco, y ninguna idea es independiente de los supuestos precedentes.  Como seres humanos, no podemos iniciar ni siquiera un momento de actividad intelectual sin la dependencia  de supuestos que son, en esencia, pre filosóficos.  Esto es verdad para todos los seres humanos, sin importar el contenido actual y forma de sus cosmovisiones.

El gran desafío para el cristianos es elaborar una visión del mundo que sea distintivamente cristiana en su  forma, contenido y estructura.  Esta no es una tarea fácil, especialmente en un mundo intelectualmente complejo que se caracteriza por una increíble diversidad de cosmovisiones e ideologías. 
En esta generación, un número creciente de cristianos entienden la responsabilidad de desarrollar una cosmovisión cristiana.  Sin embargo, para muchos de estos cristianos, el desarrollo de una cosmovisión cristiana se reduce a ciertos principios convincentes que se supone que conducen a ciertas conclusiones pragmáticas y aplicaciones prácticas.  No hay escasez de seminarios, libros, cursos y programas dirigidos al desarrollo de la cosmovisión cristiana.  Hay buenas razones para estar agradecidos por esta recuperación del interés en el desarrollo de una visión cristiana del mundo, pero hay una necesidad aún mayor para avanzar hacia una comprensión más integral de la cosmovisión cristiana, que encuentra su principio y fin en la gloria de Dios.
El Cristianismo reconoce y afirma la importancia del intelecto.  La vida de la mente se entiende como una cuestión central en el discipulado cristiano.  El cristiano debe no sólo vivir en obediencia  Cristo, sino también para servir a Cristo a través del desarrollo de una mente distintivamente cristiana.
Son demasiados los cristianos que ignoran el componente intelectual del discipulado.  Esta trágica realidad conlleva un malentendido del evangelio, porque el evangelio de Jesucristo requiere una comprensión cognitiva.  En otras palabras, hay un conocimiento que es fundamental para la fe cristiana.  Como el apóstol Pablo lo deja claro en Romanos 10, la fe viene por el oír, y que la fe está esta fundada sobre clamores  verdaderos no negociables y necesarios para la salvación.
La fidelidad cristiana requiere el desarrollo de las capacidades intelectuales de los creyentes para que podamos entender la fe cristiana, desarrollar hábitos de pensamiento cristiano, formar intuiciones que estén basadas en la verdad bíblica, y vivir en fidelidad a todo lo que Cristo enseña.  Esta no es tarea fácil, por cierto.  Así como el discipulado cristiano exige un crecimiento y desarrollo, la fidelidad intelectual requiere de toda una vida de estudio dedicado, pensamiento consagrado y  reflexión analítica.
Como Anselmo de Canterbury, un teólogo cristiano líder del siglo XI, hizo la afirmación clásica, la tarea cristiana está bien definida como “fe buscando entendimiento”.  En otras palabras, la fe cristiana honra la responsabilidad intelectual y la vida de la mente.  La fe que justifica a los pecadores es una fe que requiere un cierto conocimiento y conduce a la responsabilidad de avanzar en el conocimiento y la comprensión con el fin de pasar “de la leche a la carne” en términos de sustancia intelectual.
La afirmación cristiana de la vida de la mente ha producido escuelas, colegios, universidades, seminarios y  un sinnúmero de otros centros de actividad intelectual. El surgimiento de la universidad puede remontarse directamente al vigor intelectual del cristianismo medieval.  El cristianismo honra la vida de la mente y ha hecho de la alfabetización un tema central de la preocupación de la iglesia. El cristianismo es una religión del libro-la Biblia-y es una fe que toma las tareas de lectura y escritura con profunda seriedad.
En conclusión, el cristianismo honra la vida de la mente, no porque celebra el poder del intelecto humano, sino porque el mismo Cristo instruyó a los cristianos a amar a Dios con corazón, alma y mente.

El hecho de que Dios mandó que le amaramos con nuestras mentes indica en un sentido más profundo e inconfundible que nuestro Creador nos ha hecho conocerle con el fin de amarle y buscar su gloria por encima de todo lo demás.  Entendido a la luz de esto, nuestra capacidad intelectual y el discipulado de la mente son para culminar en el desarrollo de una cosmovisión cristiana que comienza y termina en la gloria del Dios que se auto revela en la Biblia.
Tomado de: Albert Mohler. The Glory of God and the life of mind. November 12, 2010.
Traducido por: Ed Osuna.




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No, no estoy Ofendido-Albert Mohler

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¿Estás ofendido? Esta es la pregunta que muchos Evangélicos están haciendo ante la salida a luz del reciente documento hecho por el Vaticano. El documento declara que la Iglesia Católica Romana es la única iglesia verdadera ó en otras palabras que el Vaticano prefiere usar, la única forma institucional en la cual la Iglesia de Cristo subsiste.

No, no estoy ofendido. En primer lugar, no estoy ofendido porque este no es un tema en el cual las emociones deban tomar un rol principal. Este es una cuestión teológica, y nuestra respuesta debe ser teológica, no emocional. Segundo, no estoy ofendido porque no estoy sorprendido. Nadie que este familiarizado con las declaraciones de Magisterio Católico Romano debería sorprenderse por esta incursión. Estas no son noticias nuevas en ningún sentido genuino. Esto es nuevo solamente en el actual contexto de las declaraciones del Vaticano y las relaciones ecuménicas. Tercero, no estoy ofendido porque este nuevo documento trae la atención sobre el tema crucial de la eclesiología, y esto nos presenta una oportunidad


El documento Vaticano es muy breve, de hecho tan solo unos pocos párrafos. Su título oficial es “Respuestas a algunas preguntas concernientes a Ciertos Aspectos de la Doctrina de la Iglesia” y fue hecho público por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano el 29 de junio de este año. Aunque muchos medios de comunicación han identificado el documento como una declaración del Papa Benedicto XVI, en realidad es una declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe que finalmente fue aprobada para su publicación por el Papa (quien, como Cardenal Ratzinger, encabezó esta Congregación antes de asumir el papado).
El documento clama una legitimidad única para la Iglesia Católica Romana como la iglesia establecida por Cristo. El documento alega esta identidad sobre el clamor de la sucesión apostólica centrada en el papado mismo. Como el documento declara, “Esta Iglesia, constituida y organizada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro y los Obispos en comunión con él.”
En caso de que alguno malentienda el punto, entonces el documento da un reconocimiento a las iglesias Ortodoxas Orientales quienes alegan un clamor por la sucesión apostólica, y por lo tanto son referidas por el Vaticano como “Iglesias”. Así también las iglesias que en cualquier forma nacieron de la Reforma-ellas no son iglesias del todo, únicamente “comunidades eclesiales”
Mira esto:
De acuerdo a la doctrina Católica, estas Comunidades no gozan de la sucesión apostólica en las Ordenes de los sacramentos, y son, por lo tanto, privadas de un elemento constitutivo de la Iglesia. Estas Comunidades eclesiales, las cuales específicamente por causa de la ausencia del sacramento sacerdotal, no han preservado la sustancia integra y genuina del Misterio de la Eucaristía, no pueden, de acuerdo a la doctrina Católica, ser llamadas “Iglesias” en el sentido preciso.
El Papa Benedicto ya estaba en el ojo del huracán con los medios de comunicación por causa de su reciente decisión respecto a la (limitada) reinstitución de la misa en Latín, completándolo con un llamado para la conversión de los judíos. Él probablemente no sea llamado el “Ecuménico del Año” en ninguna manera. Esta última controversia solamente añade a los medios la impresión de grandes cambios en el Vaticano bajo su actual papado.
Ciertamente ha habido cambios. Benedicto es verdaderamente un teólogo doctrinal, mientras su popular predecesor, el Papa Juan Pablo II, fue más un filosofo por su entrenamiento académico. Aquellos familiarizados con el papa actual saben de su frustración con la tendencia de los teólogos Católicos liberales y de las personas laicas que insisten que el Segundo Concilio Vaticano (conocido popularmente como “Vaticano II”) representa un cambio enorme (por lo que se dejó) en la doctrina Católica. No es así, insistía el Cardenal Ratzinger como cabeza de la Congregación para la Defensa de la Fe. Ahora, como Papa, Benedicto está en una posición para dar forma a su argumento dentro de la política universal de su iglesia. El Vaticano II, él insiste, representa únicamente una profundización y reaplicación de la incambiable doctrina Católica.
Los evangélicos deberían apreciar la franqueza reflejada en este documento. No hay aquí esfuerzo para confundir los temas. Por el contrario, el documento, intenta pintar su raya. La Iglesia Católica Romana no niega que Cristo este trabajando de manera redentora a través de las iglesias protestantes y evangélicas, pero niega que estas iglesias las cuales rechazan la autoridad del papado sean verdaderas iglesias en el sentido estricto.
Aprecio la claridad del documento en este tema. Todo viene a caer por este- el clamor de la Iglesia Católica Romana de la primacía del Obispo de Roma y el Papa como el monarca de la iglesia es el tema crucial. Católicos Romanos y Evangélicos deberían juntos reconocer la importancia de este clamor. Debemos juntos comprender y admitir que este es un tema digno de división. La Iglesia Católica Romana esta dispuesta a ir tan lejos como pueda para asegurar que cualquier iglesia que niega el papado no es la verdadera iglesia. Los Evangélicos deberíamos con igual franqueza declarar que cualquier iglesia definida por los clamores del papado no es la verdadera iglesia. Este no es un juego teológico para niños, este es un honesto reconocimiento de la importancia de la cuestión.
Los Reformadores y sus herederos pusieron sus vidas en el filo de la navaja para hacer frente a este clamor. En esta era de confusión y debilidad teológica a menudo olvidamos que este fue uno de los temas cruciales de la Reforma misma. Tanto los Reformadores y la Iglesia Católica Romana alegaron el clamor de ser la verdadera iglesia- y ambos revelaron sus convicciones más esenciales al hacer su argumento. Tanto Martín Lutero como Juan Calvino hicieron claro, que la primera marca de la Iglesia verdadera es el ministerio de la Palabra-la predicación del Evangelio. Los Reformadores acusaron a la Iglesia Católica Romana por fallar en exhibir esta marca, por lo tanto fallaba al ser una verdadera Iglesia. La Iglesia Católica les regreso el favor, definiendo la iglesia en términos del papado y la autoridad magisterial. Aquellos clamores no han cambiado.
También aprecio la preocupación espiritual reflejada en este documento. El juego peligroso, artificial y muerto de la confusión ecuménica ha oscurecido los temas de suma importancia para las almas. Yo verdaderamente creo que el Papa Benedicto y la Congregación para la Doctrina de la Fe están preocupados por nuestras almas evangélicas y por nuestras congregaciones evangélicas. El Papa Benedicto no está jugando un juego. Él no esta afirmando un clamor de primacía sobre el parque de diversiones. Él, junto con el Magisterium de su iglesia, cree que las iglesias protestantes están gravemente defectuosas y que nuestras almas están en peligro. Su teología sacramental juega un gran rol en su preocupación, porque el cree y enseña que una iglesia sin sumisión al papado no tiene la garantía de la eficacia de los sacramentos. (Este punto, por otro lado, explica porque las iglesias protestantes que claman por la teología sacramental están más preocupadas acerca de esta declaración del Vaticano-esta niega la validez básica de sus sacramentos.)
De verdad, aprecio la preocupación del Papa. Si él esta correcto, nosotros estamos poniendo en peligro nuestras almas y las almas de los miembros de nuestras iglesias. Oh claro, estoy convencido que él no está en lo correcto-no esta en lo correcto sobre el papado, no está en lo correcto sobre los sacramentos, no está en lo correcto sobre el sacerdocio, no está en lo correcto sobre el Evangelio, no está en lo correcto sobre la iglesia.
La Iglesia Católica Romana cree que estamos en un peligro espiritual por obstinación y desobediencia excluyéndonos a nosotros mismos de la sumisión a sus clamores universales y a su papado. Los Evangélicos deberíamos estar preocupados porque los Católicos están en un peligro espiritual por su sumisión a estos asombrosos clamores. Ambos debemos entender lo que está en juego.
El Rev. Mark Hanson, Obispo presidente de la Iglesia Evangélica Luterana en América, respondió a la prensa diciendo que los clamores exclusivos del Vaticano son “problemáticos”. El también dijo, “que lo que ha sido destinado para clarificar ha causado dolor”
Dejo al Obispo Hanson explicar su dolor. No veo esta nueva declaración Vaticana como una innovación o insulto. Veo esto como una clarificación y una demarcación útil de los temas que están en juego.
Aprecio la franqueza de la Iglesia Católica Romana sobre este tema, y creo que los Cristianos Evangélicos, con igual respeto y claridad deberíamos responder en mansedumbre. Este es el tiempo para ser francamente respetuosos-no un tiempo para estar ofendidos.
Traducido por Ed OsunaNo, I’m Not Offended.
Dr. Mohler’s Blog Posted: Friday, July 13, 2007 at 3:51 am ET
Dr. Albert Mohler, Jr., sirve como el noveno presidente del Seminario Teológico Bautista del Sur- la escuela líder de la Convención Bautista del Sur y uno de los más grandes seminarios en el mundo.
El Dr. Mohler ha sido reconocido por publicaciones de influencia tales como Time y Christianity Today como un líder entre los evangélicos Americanos. De hecho Time.com le llamo el “príncipe intelectual del movimiento evangélico en los Estados Unidos.”

Necesitamos más Maridos Fieles-No Muchachos Pasivos, Buena Onda-Albert Mohler

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El Pastor Mark Chanski de Holanda,  Michigan, piensa que muchos hombres cristianos se han quedados cortos de la visión bíblica de lo que  llama “husbanding” (Ser Maridos).  Ciertos factores culturales significativos han contribuido a esta realidad, pero Chanski observa que también hay temas teológicos profundos en el fondo.  Tomando su ilustración del juego del billar, Chanski describe a los maridos débiles como “muchachos pasivos, buena onda”, quien han caído presos de la “cuarta bola pasiva-violeta”.  El pastor Chanski argumenta que así como en la mesa de billar la cuarta bola, la violeta, es pasiva, de esta manera son muchísimos hombres.    Su libro “Autoridad Masculina” (Manly Dominion), es digno de atención cuidadosa.  Los hombres jóvenes de esta generación necesitan este libro –  y también muchos de sus padres.  He aquí un ejemplo de lo que dice:

El golpeteo constante del feminismo, mezclado al mismo tiempo con la pecaminosidad  propia del hombre ha resultado en una epidemia en los matrimonios modernos de hombres que son como la “Cuarta bola, pasiva- violeta”.  Los hombres han permitido a sí mismos ser emasculados e introducidos a una compañía de eunucos cobardes, quienes creen  que su meta es luchar para ser muchachos pasivos y buena onda en sus hogares. Les ha sido dicho, y ahora lo creen, que la “autoridad” es una palabra mala, que la dirección masculina es abusiva,  y que el liderazgo es agresivo y rudo.  Por lo tanto, estos maridos han abdicado del asiento del conductor y han tomado el asiento trasero en sus matrimonios. 



Adán ha llegado hoy a  convertirse en el chico modelo para el marido tolerante y a la moda. En lugar de permanecer enérgicamente al frente de su matrimonio, hablando cara a cara con la serpiente astuta, el está contento con sentarse atrás y ha dejado a Eva hablar con la serpiente. Y aún cuando Eva le dio a su marido el fruto, en lugar de levantarse como un hombre y rechazar firmemente transgredir la Palabra de Dios, él pasivamente cedió a los deseos extraviados e imprudentes de su esposa (Génesis 3:1-6).  Como resultado, Adán trajo maldición a su familia.

ESTE TRISTE RETRATO DE GÉNESIS CARACTERIZA A LA MAYORÍA DE LOS MATRIMONIOS MODERNOS. Y esto, hombres, ¡Es nuestra culpa!  Te urgimos a rechazar el pensamiento moderno y apropiarte del pensamiento bíblico.  Sin disculpas, la Escritura enseña que el hombre está puesto para ser el líder en su matrimonio y en su hogar.  El ser un  marido en verdad es un esfuerzo crucial  que requiere autoridad masculina.

                        Traducido por Ed Osuna, de: http://www.albertmohler.com/2005/07/22/we-need-more-faithful-husbands-not-passive-nice-guys/

Modestia y Moda-Enemigas Implacables-Albert Mohler

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¿Es el mundo de la moda el enemigo implacable de la modestia en el vestir?  La señora Pia Catton considera ésta cuestión en un ensayo de los más interesantes publicados en la edición actual de  En Carácter (In Character).  En su ensayo“Vistiendo para la ocasión: ¿Cuándo el Glamur es una moda errada?,”  sostiene que la modestia ha sido sacrificada en la impetuosa urgencia por imitar la cultura juvenil.


De su ensayo:
La relación entre moda y modestia parece ser directa, incluso inmutable. La moda es la constante enemiga de la modestia. La primera busca llamar la atención, notarse y ser comentada. La última, por el contrario, es el rechazo de tal teatralidad.  La modestia en el vestir de una misma es lograda  considerando la ocasión, el  gusto y la economía.



            Siguiendo:
            Esto no fue siempre así. La modestia en el vestir recibió un duro golpe en la mitad del siglo veinte, cuando la moda se apartó de la mujer y abrazó a la adolescente. Este cambio significó que a la moda respetable, se le añadió  un toque de sensualidad lo cual dio paso a una moda descaradamente sexual. La forma más fácil de ver este cambio es mirar la ropa que vestían en las películas de las décadas de  1940 y  1950. En la película La Mujer del Año (The Woman of Year) (1942), la actriz Katharine Hepburn actúa como una llamativa  periodista quien viste en faldas y sacos  sastre.   En el drama de la película ella muestra palpablemente aun dentro de la sala de redacción del periódico el orgullo y la competitividad.  ¿Es esta periodista modesta?  En realidad no. No es una flor delicada y definitivamente no es sutil.  Cuando el galán protagonista de la película Spencer Tracy deja el sombrero en su apartamento, ella se lo envía de vuelta a él -en frente de todos en la oficina del periódico- en una caja de sombreros gigante.   Sin embargo,  mientras se comporta intrépidamente, llamando la atención en sus actitudes sensuales, su modo de vestir nunca es indecente. En esta película, Katharine Hepburn es el detonador para el cambio de la modestia a la inmodestia por su comportamiento y actitud, no porque su falda sea demasiada corta.

Además escribe:
¿Qué paso con todo el refinamiento? Aconteció el terremoto juvenil -losBeatles y Twiggy.[i] Y a partir de ese crisol surgió la minifalda, una de las piezas de ropa menos modesta que pueda seguir siendo usada en público. Las minifaldas son inmodestas ó impúdicas ya que están diseñadas para mostrar las piernas. Una tiene que tener las piernas de casi una adolescente para vestirlas, o sea bien formadas y torneadas.  Las minifaldas atraen al ojo casi magnéticamente.  Y cuando se usan sin medias o mallas, revelan mucho de la piel. 
Conforme la moda siguió inspirándose en la cultura juvenil, la exposición de la piel llegó a ser simplemente parte del programa. La exposición de la piel alcanzó su más alto (o mejor dicho bajo) punto en el año 2000, cuando la cantante y actrizJennifer López vistió obscenamente un vestido  verde, corto y sumamente escotado de Versace en los Grammy Awards.  Ella se miraba impresionante, pero no era Kate Hepburn
 A pesar de estos desnudos completos hay ocasiones en que el cubrirse se espera.  A veces, las reglas están claramente escritas.  En algunas iglesias las blusas o camisetas sin mangas y shorts no se permiten, sin duda en conformidad con lo que la Biblia tiene que decir en Primera de  Timoteo.  En otras ocasiones, la seriedad de la situación tiene sus propias reglas no escritas.  Presentarse en una Corte Legal tiende a forzar a las celebridades vestidas más inmoralmente a usar algo modesto.  Un ejemplo para el caso: La rapera femenina Lil´ Kim cambió sus habituales  pasties[ii]  y minifaldas en  trajes sastres conservadores cuando compareció en el Juzgado por perjurio y conspiración. (Más tarde fue condenada y enviada a prisión).

La recuperación de la modestia personal es responsabilidad de todos los cristianos- y la modestia en el vestir es una parte ineludible de esa recuperación.

La Sra. Catton ha escrito un ensayo muy reflexivo y revelador. Ella de manera correcta une la virtud de la modestia con la humildad.  Describe la modestia como “una lección muy digna de aprender”.  Del mismo modo, su ensayo es algo digno de leerse.[iii]
Traducido  por Ed. Osuna de:
Modesty and Fashion — Sworn Enemies? Tuesday, May 30, 2006.  en


[i]Su nombre verdadero es Lesley Hornby, a principios de 1966  se encontró impulsada a sí misma a las alturas de la fama internacional, como la primer supermodelo del mundo.  A la edad de 17años, Twiggy fue uno de los rostros más famosos del planeta. http://www.twiggylawson.co.uk/index.html
[ii] Pasties son cubiertas adhesivas aplicadas para cubrir las partes más intimas de la mujer.    
[iii]  Para leer el ensayo en inglés vaya a:http://archive.incharacter.org/article.php?article=57