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Necesito saber cómo tratar con mi esposo no cristiano.  ¿Voy a la iglesia y lo dejo en casa?  ¿Qué explicación les doy a mis hijos?
Creo que el error que muchas mujeres cometen al estar en esta situación es que sienten como si de alguna manera Dios las hubiera llamado a ser la conciencia del marido, y terminan fastidiándolos.  Lo más significativo que puede hacer una mujer si su esposo no es cristiano es ser para él la esposa más piadosa que le resulte posible.
Conocí un muchacho adolescente que vino a mi estudio y anunció que había tomado para sí el rol de líder espiritual de la casa porque su padre no era cristiano.  Puesto que su padre había descuidado la responsabilidad de ser el sacerdote del hogar, este joven dijo que creía que el manto había caído sobre él. Le dije:  “No, Dios no te llama a suplantar el rol de tu padre.  Si tu padre no hace lo que Dios le llama a hacer, no es una licencia para que tú tomes su lugar.  Dios te llamó a ser hijo, no padre.”
Y de la misma manera, encuentro mujeres que dicen:  “OK, mi esposo no está cumpliendo su deber, así que voy a ser esposa y esposo.  Voy a ser el sacerdote de la familia”.  No creo que sea eso lo que Dios quiere que usted haga.  Lo que sí quiere es que sea un esposa piadosa.
La situación se vuelve particularmente difícil cuando el esposo dice: “No quiero que pierdas el tiempo yendo a a la iglesia.”  En este caso, usted tiene que lidiar con una lealtad dividida.  Usted está tratando de servir a dos señores, por así decirlo.  Dios la llama a someterse a la dirección de su esposo.  Algunos cristianos enseñan que la esposa debe obedecer a su marido sin importar lo que diga.  Permítame decir con énfasis que es es una terrible distorsión de la enseñanza de la Escritura.  Ninguna mujer debe jamás obedecer a su esposo si él le ordena hacer algo que Dios claramente prohíbe.

Si su esposo (cristiano o no) le prohíbe hacer algo que Dios ordena, usted debe desobedecerlo.  Por ejemplo, ¿le ordena Dios a su pueblo estar en la iglesia?  La Escritura dice que no debemos abandonar la congregación de los santos.  Yo diría que eso significa que usted debe estar en la iglesia los domingos por la mañana, y si su esposo no se lo permite, usted tendrá que desobedecerlo con el fin de obedecer a Dios.  Sin embargo, eso no significa que Dios la llame a estar en la iglesia los siete días de la semana.  Lo que usted debe hacer, creo yo, es el mayor esfuerzo posible para asegurarse de no estar resistiendo a su marido en asuntos en los cuales Dios la ha dejado libre para apoyarlo.
Tomado de:
R. C. Sproul.  ¡Qué buena pregunta! Tyndale. 2010. pp. 273-274 (énfasis añadido)