EL PROPÓSITO DEL MINISTERIO JUVENIL

El propósito de un ministerio estudiantil es realmente una aplicación especifica del propósito de la iglesia. El propósito de la iglesia es triple:
  • Exaltación: Exaltar, levantar y honrar a Dios sobre todas las cosas (1 Cor. 6:1 9-20; Ef. 1:5-6, 12, 12; 3:20-21; 1 Pedro 4:11; Apoc.4:11)
  • Edificación: Animar a la santidad y la comunión de Sus santos, (Hechos 2:42; 1 Cor. 1 4:26; Ef. 2: 19-22; 4:1 1-16; Col. 1:28) y
  • Evangelización. Proclamar el evangelio a los perdidos a través del evangelismo (Mateo 28:18-20; Hechos 1:8; Rom. 1:14-32; 2 Cor. 5:17-20; 2 Tim. 4:5)
Todo para la gloria de Jesucristo.

Estos tres no son compromisos opcionales. Ellos son las tres exhortaciones fundamentales de nuestro Señor Jesucristo en Su discurso a los discípulos en el Aposento Alto. En Juan 1 5:4 Él dice, “Permaneced en Mí”– Exaltación. En el verso 12 del mismo capítulo Él dice, “que os améis unos a otros” -Edificación. Y en Juan 15:16 Jesús dice, “Vayáis y llevéis fruto”-Evangelización. Las propias instrucciones de Jesús revelan que estos deben ser el motor filosófico de la iglesia.
De igual manera un ministerio estudiantil debe tener los mismos propósitos y compromisos. Los jóvenes necesitan desesperadamente desarrollar estas tres relaciones (hacia arriba, hacia adentro y hacia fuera) para encontrar la satisfacción que de manera ilusa evaden en sus búsquedas. Ellos necesitan experimentar la grandeza toda satisfactoria de Dios, la plenitud de la comunión con otros creyentes que les anime a la santidad, y lo significativo de representar a Cristo y Su Evangelio ante los perdidos y un mundo que muere. Cualquier ministerio estudiantil que quiera ser agradable a Dios y bíblico debe tomar plenamente cada uno de estos elementos filosóficos. Y el discipulado es el mejor canal para transferir estas pasiones a los estudiantes.

EL CORAZÓN DEL MINISTERIO JUVENIL
El discipulado es el corazón del ministerio juvenil. La Gran Comisión, Matero 28:18-20, es un llamado para los creyentes a hacer discípulos. Poniendo esto de manera sencilla, esto es la operación de dirigir a la gente a la fe en Cristo y entonces ayudarles a progresar en su madurez y santidad en Cristo. Nota que esto no es meramente la responsabilidad del pastor, sino de todos los cristianos. En particular, los estudiantes responden al discipulado mas dramáticamente que cualquier otro grupo de edad. La tutoría es especialmente efectiva en las vidas de los jóvenes porque este es la edad cuando ellos son más influenciados.
Inherente en el concepto de discipulado esta la idea de que un ministerio juvenil necesita un equipo de líderes quienes tengan vidas ejemplares en su carácter, en su satisfacción y compromisos. 2 Timoteo 2:2 provee un modelo para la transmisión de la verdad y la fe a través del proceso de discipulado.
Este proceso es desarrollado a través del resto del Nuevo Testamento en dos áreas:
1. Enseñando
Debemos estar preparados para mostrarles el elemento vital de la enseñanza de la verdad a los estudiantes en un mundo donde Satanás está enseñando constantemente la mentira. Esto es la parte formal del discipulado. Los estudiantes deben intencional y sistemáticamente ser enseñados en la Palabra de Dios. Ellos necesitan tener un entendimiento bíblico de la naturaleza de “todo lo que corresponde a la vida y a la piedad” (2 Pedro 1:2-3).
2. Ejemplificando
Esta es la parte informal y natural del discipulado. Los jóvenes copian lo que ellos ven. Si la vida de los líderes de jóvenes no concuerdan con su mensaje, su mensaje es desacreditado. Los estudiantes necesitan ver que los líderes quienes están en la batalla con el pecado, Satanás y ellos mismos están experimentando victoria. La perfección no es la meta; el progreso lo es. La necesidad no es tiempo de “calidad” que es controlado y artificial, sino tiempo de “cantidad” que es verdaderamente vivida. El discípulo debe ver al discipulador en los altos y bajos de la vida la imitación adecuada de la semejanza de Cristo (Filipenses 3:17; 4:9).
DESARROLLANDO UN PROGRAMA BÍBLICO PARA EL  MINISTERIO JUVENIL
Hasta ahora hemos discutido los elementos y la filosofía que debe comprender un programa para el ministerio juvenil.. Pero aún no hemos considerado específicamente en que se asemejan a una iglesia local.
Todos los elementos enlistados arriba deben estar presentes en cualquier ministerio que busque operar conforme a la Palabra de Dios. Estos elementos no son negociables. Sin embargo, el programa especifico es negociable y su forma puede varías de iglesia en iglesia y de tiempo en tiempo.
Sin embargo en un programa determinado, ciertos principios bíblicos deben gobernar las decisiones para crear y mantener un programa del ministerio estudiantil que honre a Dios.

1. Teología
La teología bíblica debe controlar y saturar todo lo que es hecho en el nombre de Dios. Esta nos informa que hacer, cómo hacerlo y cómo conocer si lo hecho está correcto. Este es el punto en el cual la mayoría de los ministerios juveniles hacen una desviación trágica. De todos los programas de la iglesia, el programa juvenil es generalmente el más débil en teología. ¡Esto es una farsa! La generación más influyente en la iglesia es el grupo que tiene la visión más distorsionada de Dios y de Sus caminos. Cuando creamos un programa juvenil, las siguientes categorías clásicas de teología sistemática no sólo deben ser enseñadas, sino deben constituir el parámetro de todas las decisiones de la programación.
Bibliología
Versículos claves: Salmo 19:7-9; 2 Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:20-21; 1 Tesalonicenses 2:13; Isaías 66:2
Dios y su auto revelación tienen completa y absoluta autoridad sobre las acciones y pensamiento de todo hombre. La Biblia, la preciosa Palabra de Dios, es sin error y digna de toda nuestra confianza. Cualquier cosa que un ministerio desee implementar debe ser sometido al escrutinio de los datos bíblicos relevantes.
Teología Propia
Versículos claves: Romanos 11:36; Apoc. 4:11; 1 Pedro 4:10-11; 1 Corintios 10:31
Todo lo que Dios es, está revelado en Sus atributos. Ellos nos dicen cómo es Dios, que le agrada y que le desagrada, cómo gobierna Su creación y definen principalmente su gloria y excelencia. Esto tiene un lugar particular en un programa para el ministerio juvenil. Cada aspecto del programa debe reflejar la excelencia y la gloria de Dios. Este debe ser Teocéntrico y no Antropocéntrico. Porque de Su gran carácter, Su placer y honor están en juego en cualquier cosa que hacemos en Su nombre.
Antropología
Versos claves: Jeremías 17:9; Romanos 3:23; 5:12; 6:23; 8:7-8; Efesios 2:1-3.
El corazón del hombre no es neutral. La Escritura asegura que es absolutamente malvado y engañoso, inclinado solamente al pecado. Este es el diagnóstico más crucial que un ministerio juvenil debe hacer. Únicamente cuando admitimos esta condición desesperada llegaremos a reconocer nuestra dependencia de Dios en todos los aspectos. Aunque los estudiantes a quienes ministramos experimentarán muchos “problemas” el punto fundamental es confrontarlos con el pecado ante un Dios Santo. Entonces estos otros problemas podrán ser llevados bajo la sombra del Todopoderoso.
Soteriología
Versículos claves: Juan 6:65; 15:16; Romanos 8:19-30; Efesios 2:1-10
Siguiendo muy cerca de las ruedas de la doctrina de la depravación total viene la doctrina de la soberanía de Dios en la Salvación. Si un hombre está verdaderamente muerto es su pecado (Efesios 2:1-3), entonces sólo Dios puede iniciar y efectuar la obra de Salvación y reconciliación. También es esencial para cualquier ministerio, el entender y comunicar este Evangelio que incluye: la Soberanía Divina, la responsabilidad humana y el Señorío de Cristo. Las estadísticas muestran que la mayoría de los cristianos someten sus vidas a Cristo cuando eran jóvenes. La importancia de una correcta teología de la salvación en un programa del ministerio juvenil no puede ser exagerada.
Eclesiología
Versículos claves: Mateo 16:18; 28:19-20; Hechos 20:28; Efesios 3 y 4
La iglesia es preciosa para Cristo tanto que Él la llama Su Novia. Él ha ordenado que la iglesia sea el medio principal para el avance de Su Reino sobre la tierra. El peligro de hacer un ministerio juvenil es que el programa puede venir de alguna organización paraeclesiastica que exista dentro de las paredes de la iglesia. Nuestros programas juveniles deben abrazar y sostener la visión de la iglesia en la cual se ministra. Una de las principales metas de un programa juvenil es equipar a los estudiantes para tener vidas comprometidas con el cuerpo local.
Escatología
Versículos claves: Juan 14:2-3; 1 Tesalonicenses 4:16-17; 1 Corintios 15:58; Hebreos 9:27; 2 Pedro 3:10-13.
Jesucristo ha prometido regresar para recompensar y juzgar. Esto es tanto un consuelo como una advertencia en la actuación de nuestro ministerio estudiantil. Pedro nos dice en 2 Pedro 3:11 que este hecho es una realidad purifícadora para “santa y piadosa manera de vivir”. Por ello, la dedicación debe ser comprometida y fiel, en un ministerio saludable.
2. Excelencia
Basado en la sobrecogedora doctrina de Dios antes señalada, cualquier cosa hecha en su sublime nombre debe ser hecha con excelencia. 1 Corintios 10:31 nos exhorta a hacer todo para la gloria de Dios. Si algo es hecho y asociado con nuestro ministerio, debe ser hecho con mucho cuidado buscando reflejar a nuestro grandioso Dios. El tamaño del programa ó sus elementos no son importantes, sino como la dignidad de Cristo es reflejada en éste.
3. Relevancia
El ministerio de Pablo estaba caracterizado por una extraña admisión. En 1 Corintios 9:19-23 él dijo, “Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él”. (RV)

Su punto era que un ministerio efectivo a aquellos quienes él apuntaba requería entendimiento, identificación y pertinencia. Esto es verdad cuando ministramos a jóvenes. El ministerio juvenil es una misión transcultural. El Evangelio puede ser presentado y darle seguimiento con relevancia para nuestra generación de estudiantes, y esto sin compromiso. La sensibilidad y sabiduría de una pluralidad de líderes piadosos son necesarias para determinar ya sea que la relevancia del programa juvenil ha ido muy lejos o no ha sido suficiente.
4. Sabiduría de una pluralidad de liderazgo
El patrón para el liderazgo espiritual que Pablo subraya en las Epístolas Pastorales es el liderazgo que debe ser mostrado. La mayoría de los más serios errores y desviaciones en el juicio de un ministerio juvenil podrían ser evitados si las decisiones fueran sometidas a la sabiduría combinada de un equipo de liderazgo piadoso. También muchos líderes juveniles están andando solos por donde ellos sienten guiar a los estudiantes. Por ello, en tal equipo-laico- de personal deben estar padres y ancianos/supervisores quienes puedan proveer de sabiduría y madurez para dirigir el ministerio.
5. Liderazgo caracterizado por la piedad
Porque cualquiera que es puesto en una posición de liderazgo automáticamente llegará a ser un modelo a seguir, una consideración cuidadosa debe ser hecha en la elección de los líderes/discipuladores. Los jóvenes son naturalmente sensibles, tratables, confiables y moldeables.   Un líder necio, irresponsable ó inmaduro puede hacer un daño serio y permanente a los jóvenes. Ya que el discípulo llegará a ser semejante a él (Lucas 6:40), la iglesia debe ser precavida cuando construye un equipo de liderazgo juvenil ó escoge a un pastor de jóvenes.
RECURSOS DIVINOS PARA EL MINISTERIO JUVENIL
El pastorear las vidas de los jóvenes para llevarlos al conocimiento y la sumisión a Cristo es una tarea que requiere una obra sobrenatural. Las Escrituras afirman que cualquier que busque a Dios es por la obra de Dios (Juan 6:44, 65). Dios nos ha dado en su gracia recursos sobrenaturales para acompañar nuestra fidelidad a los elementos que ya hemos discutido.
1. El Espíritu Santo
El Espíritu de Dios es tanto la fuente como el recurso para todos los esfuerzos espirituales. Él fue enviado por Dios el Padre para glorificar y revelar a Jesús (Juan 16:13-14). Él también es llamado el “Consolador” en Juan 14:26 y dijo que sería el verdadero maestro de todas las cosas pertinentes a Dios.

APLICACIÓN: Con el Espíritu Santo como nuestro divina y viviente conexión ante el trono de Dios, podemos pedir su ayuda a través de la oración. Una de las preciosas promesas concernientes al Espíritu de Dios es que nos ofrece ayuda en nuestra debilidad, ignorancia, y nos auxilia en nuestras oraciones. La oración no es solamente un medio para pedir por nuestras necesidades personales, interceder y tener comunión con nuestro Señor, es también un privilegio precioso dado a la infantería, el poder hablar con su Comandante en Jefe. El ministerio es la guerra de Dios y Él tiene tiempo para escucharnos en las trincheras de Sus batallas, ya sea que necesitemos sabiduría, fortaleza y valentía. Un ministerio juvenil que no está edificado sobre la oración está edificado meramente sobre la fuerza humana.
2. La Palabra de Dios
El medio de gracia que Dios ha dado a la iglesia para revelarse a sí mismo y Su voluntad está en su Santa Palabra, la Biblia. Está únicamente posee la sabiduría y el poder para traer verdadero arrepentimiento y cambio en la vida de una persona. Debemos enseñar y predicar lo que la Biblia dice, y nada más que lo que la Biblia dice, cuando tiene que ver con los temas de Dios y su ministerio (2 Timoteo 2:15, 3:16).
APLICACIÓN: Porque la Palabra de Dios es absoluta y autoritativa, debemos estudiarla como si Dios estuviera mirando por encima de nuestros hombros y predicarla como si él estuviera sentado en la primera línea del frente. La prioridad más importante de un líder de ministerio juvenil es conocer la Palabra de Dios y orar (Hechos 6:4).
UNA EXHORTACIÓN   FINAL
El ministerio juvenil es sumamente importante para el presente y el futuro de la iglesia. Los años desde los 12a los 25 marcan los tiempos más influenciables en la vida de una persona. La iglesia debe ser estratégica en sus esfuerzos para tomar ventaja de su ventana de oportunidad. Las mentes jóvenes necesitan la mejor enseñanza y teología ya que el resto de su vida descansará sobre lo edificado en estos primeros pensamientos acerca de las cosas de Dios. Cualquiera quien desee envolverse en el ministerio estudiantil asume unas serias y transformadoras responsabilidades en su vida. Quiera Dios equipar Su iglesia con líderes quienes capaciten a Su juventud para Su gran Gloria y Honor.
3ra. parte de 3. Tomada de: Rick Holland. The New Generation. Marzo 1, 2003. Shepherds´ Conference. Grace Community Church. Traducido por: Ed osuna.