Rick Holland en la Conferencia Juvenil “Resolved”
Un Acercamiento Bíblico a los Ministerios Estudiantiles
El ministerio es una guerra. La iglesia debe constantemente luchar por su doctrina y su pureza. La historia de la iglesia es un diario de las sangrientas batallas, las cuales han sido peleadas por las almas de los pecadores y la santificación de los santos.
Pero quizás la más importante de las arenas de conflicto con el enemigo son las vidas de la gente joven. El blanco especifico son los años formativos entre los 12 a los 25. Estos son los años más decisivos en la vida de una persona, aunque a menudo son los más ignorados en la estrategia de la iglesia.


LA TRAGEDIA DEL JOVEN MODERNO
Nuestra generación ha visto una negligencia sin precedentes en el pastoreo de nuestros jóvenes. Los encabezados están llenos con la gravedad de esta realidad. Leemos acerca de jovencitas teniendo bebés y arrojándolos en los botes de basura en los bailes para estudiantes de la preparatoria, jóvenes disparándose unos a otros y a sus maestros, dirigiendo negocios de drogas y encabezando la cultura del progreso sexual.
Pero esto es el mundo, ¿no es así? ¿Existen éstas cuestiones significativas con los estudiantes en nuestras iglesias? Josh MacDowell recientemente condujo un estudio extensivo de la juventud de la iglesia evangélica. El estudio reveló que el 66% mintió a sus padres en los pasados tres meses, 36% copió en un examen en ese mismo lapso de tiempo; 23 % han intentado lastimar alguien en el mismo período; y 55 % ha tenido relaciones sexuales antes de cumplir los 18 años de edad. (Josh MacDowell. Es Bueno ó Es Malo, Editorial Mundo Hispano, 1997).
Muchos ministerios y líderes juveniles están solamente haciendo la situación cada vez peor. En lugar de pelear agresivamente en la batalla por las almas y la santificación de la gente joven, la mayoría de atención está enfocada en fiestas de tipo pizza y encontrar bromas para la próxima charla juvenil.
El ministerio juvenil no es una fiesta-¡es una guerra! La actitud jocosa hacia el ministerio juvenil es terriblemente trágica comparada con la estrategia seria de Satanás para capturar las mentes y los corazones de los jóvenes. El Enemigo gasta billones de dólares, en la industria entera del entretenimiento, en una cultura musical relevante y poderosa, y en la seductiva publicidad que conspira en influenciar a los jóvenes. El es inteligente, calculador, astuto y creativo. Él no tiene la intención de esperar hasta que esta gente joven sea “lo suficientemente vieja” para que sea influida. Él cree que ellos están capacitados de un gran entendimiento, compromiso, creencia, responsabilidad e influencia. En pocas palabras, Satanás esta enfocando su más intenso fuego en el campo de batalla juvenil.
Por ahora la Iglesia y los líderes juveniles en particular están muchas veces exasperados por el tema. Nuestras expectativas de las capacidades y posibilidades espirituales de nuestra gente joven son extremadamente bajas en comparación con las del Enemigo. Cuando deberíamos estar proclamando agresivamente el evangelio y su poder a nuestros jóvenes, estamos ocupados planeando la próxima actividad ó delegando la próxima botana ó merienda. ¿Estamos tratando de impresionar a estos estudiantes ó estamos tratando de impactarles?


LA OPORTUNIDAD EN EL MINISTERIO JUVENIL
La Biblia no está graduada por edades. La Escritura en ninguna parte da a los jóvenes una excusa para escapar a los mandamientos, bendiciones, ó responsabilidades reveladas en la Palabra de Dios. De hecho algunos de los héroes de la fe son “jóvenes”. Considera a Daniel y sus amigos, José, Juan, Marcos, Ruth, Ezequías David, Josías, y aún José y María. No debería sorprendernos después de semejante lista escuchar que el Espíritu Santo diga ” Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. (1 Timoteo 4:12).
Por usar la palabra “ejemplo” Pablo está diciendo que el joven puede de hecho guiar por la virtud de su carácter piadoso. A menudo ha sido dicho que “la juventud es el futuro de la iglesia.” Sin embargo, esto básicamente no es verdad en la mente y en el corazón de Dios. Ellos no son el “futuro” de la iglesia; ellos son la iglesia (una parte de lo que es). Los estudiantes son una parte integral de su misión como también un objetivo a seleccionar de su misión.
Los jóvenes son el más grande recurso en desuso de la iglesia. Pablo afirma esto en un pasaje no esperado. El pasaje de 1 Corintios 7 es principalmente conocido por su enseñanza concerniente al matrimonio y al celibato. Sin embargo, no es tan obvio el hecho que los jóvenes en nuestros ministerios estudiantiles caen en la categoría de solteros (jóvenes de 12 a 19 casados son una excepción rara). Como solteros poseen dos ventajas sobre la gente casada. Los jóvenes solteros tienen una tienen una oportunidad sin impedimentos (v. 32) y una devoción sin distracción al Señor (v. 35).
Una oportunidad sin impedimentos es la característica de ser joven y sin casar. Piensa en lo que el joven no tiene que obstaculice su ministerio al Señor. No tiene esposa, deudas, niños que alimentar y pastorear, multitud de recibos a pagar, etc. Muy poco está en el camino de ellos siendo el brazo más activo del cuerpo de Cristo. Sus preocupaciones e intereses no están divididos como llegarán a ser cuando este casado. La mayoría de ellos van todos los días al campo misionero, llamado escuela, con cientos de oportunidades para evangelizar y ministrar en el nombre de Cristo. Actividades atléticas y extracurriculares son invitaciones para “proclamar las excelencias de Cristo” (1 Pedro 2:9).
La devoción sin distracción al Señor es la joya de ser joven y soltero. Ya que los jóvenes están muy poco preocupados y distraídos, su devoción personal a Cristo puede ser más grande que en cualquier otro tiempo de sus vidas. En esta etapa de su vida, hay pocos pretendientes para competir con Jesucristo por su primer amor. Una relación genuina y madura con el Señor durante sus años juveniles es un buen cimiento para una vida de ministerio y devoción.

¿Cómo podemos tomar plena ventaja en el impacto y dirección de estos jóvenes? Por implementar una estrategia bíblica para el ministerio juvenil. Por favor nota que un “ministerio juvenil” es muy diferente de un “grupo juvenil.” Un grupo juvenil es por definición un grupo de jóvenes mientras un ministerio juvenil es un grupo de jóvenes que existe para ministrar. Para desarrollar tal grupo como un ministerio, la primera cosa a realizar es identificar y definir los elementos esenciales.
LOS ELEMENTOS ESENCIALES DEL MINISTERIO JUVENIL

Colosenses 1:28-29 es un maravilloso tesoro de visión e instrucción del ministerio. El Apóstol Pablo provee un testimonio personal acerca de su ministerio en 1:24-27. Entonces en los versículos 28 y 29 él concluye con un resumen conciso de su propia filosofía de ministerio. En estos dos versículos encontramos seis elementos esenciales del ministerio.
Colosenses 1:28-29

“a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre, para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”
1. El Mensaje Correcto: “a quien anunciamos
El contenido del mensaje de Pablo fue la persona de Jesucristo desde el principio hasta el final. Su proclamación estaba impregnada con amor, asombro, compromiso y obediencia a Su Señor. El más grave error hecho en el ministerio juvenil es el ser negligente en la predicación de Cristo. La iglesia tiende a predicar a su gente joven un mensaje de “modificación de conducta” ó “cambio” ó aún un sistema de “que creer.” Debemos asegurarnos que todo esto sea enseñado pero únicamente en referencia al amor por Cristo-Solo por Él. Debemos venir a la iglesia de Éfeso de Apocalipsis 2. Son muy hermosas las enseñanzas acerca de moralidad y de la visión del mundo, pero ¿estamos proclamando la grandeza, las glorias, la excelencia y la plena naturaleza del Dios encarnado en Jesucristo?
“La gente joven de hoy no está apasionada acerca de denominaciones y agencias. Están apasionados acerca de la grandeza del Dios global y acerca de los propósitos inquebrantables del Rey Soberano” (La Supremacía de Dios en la Predicación, p. 11). Un ministerio juvenil debe tener su enfoque supremo en la proclamación de “las maravillas de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pedro 2:9).
El ministerio juvenil y la iglesia deberían estar centrados en Dios en la mente de la persona joven. Deberían esperar venir y escuchar acerca de Él y todo acerca de Él. De su grandiosa salvación por gracia a su grandiosa condenación y juicio. Cualquier cosa menos que esto es hacer el ministerio juvenil un club social.
El mensaje para los jóvenes de nuestro mundo es claramente definido como la Persona de Jesucristo. Si no comunicamos el mensaje correcto, estaremos creando un compromiso equivocado. Los estudiantes deberían estar atados a Jesucristo -no al líder juvenil, a Jesucristo, no a los programas, a Jesucristo, no a la clase de vida cristiana.

2. La Manera Correcta: “amonestado., y enseñando…en toda sabiduría”
La proclamación de Cristo envuelve dos elementos, uno el cual ofrece el lado negativo-“amonestando/’ y otro el cual proporciona el lado positivo-“enseñando.”
El lado negativo de “amonestar” conlleva la idea de advertir. De manera practica, debemos ser fíeles y claros en dar a nuestros jóvenes las advertencias de Dios que están registradas en su Palabra. A los incrédulos debemos decirles acerca de lo real y serio que es tratar con un Dios airado, un hambriento diablo, y con la destrucción fatal del pecado. La gente joven necesita reconocer que Dios y el infierno no son mitos y cuentos inventados para tener a los niños en línea, sino la mas real de las realidades.
Los estudiantes cristianos de igual manera deben ser advertidos. La Biblia inequívocamente advierte a los creyentes acerca de los debilitantes efectos del pecado, las consecuencias de apartarse de la responsabilidad y el compañerismo de otros creyentes, la seriedad de la mesa del Señor y de los resultados de una vida sin examinar. Dios y Sus caminos son serios y es la responsabilidad de los líderes de jóvenes implementar amorosamente este necesario elemento negativo del ministerio. Tales advertencias acerca del temor del Señor deben siempre ser hechas con un pastoreo compasivo y respetuoso.
Igualmente importante es la amonestación a “enseñar”. Este el balance positivo para el negativo. Al mismo tiempo que los estudiantes son advertidos acerca de lo negativo, proveemos la instrucción de Cristo tocante a la vida y a la piedad como el lado positivo. Este es la “instrucción en justicia” de 2 Timoteo 3:16.
El enseñar a la gente joven la verdad no es popular. Existe la tentación y motivación persuasiva para enseñar en una manera que haga que a los estudiantes les “guste” la enseñanza ó el maestro. Pablo llama a esto “comezón e oír” en 2 Timoteo 4:3-4 y encarga a Timoteo el evitar tal impulso. Un ministerio que honra a Dios debe enseñar lo que la Biblia enseña, todo lo que la Biblia enseña y nada más que lo que la Biblia enseña. Este es el parámetro que Pablo colocó alrededor del ministerio con la frase “en toda sabiduría”. De hecho el “mensaje” del ministerio y la “manera” de hacer el ministerio están conectadas en 2:1-3 y ambas están fundadas en Cristo mismo.
3. La Visión Correcta: “a todo hombre…a todo hombre…a todo hombre…”
Nuestra cultura alimenta la actitud de buscar lo “mejor” y dejar el “resto”. Esto nunca estuvo en el corazón de nuestro Señor ó de los escritores bíblicos. Jesús mismo escogió hombres ordinarios pero fieles quienes fueron conocidos no por su popularidad, buena apariencia, cuentas bancarias ó sus grandes éxitos. Él miró y predicó a las multitudes para encontrar a un puñado de fieles que quisieran seguirle. Aquí Pablo coloca una norma alta y ancha con el fin de buscar que “todo hombre” sea traído a la madurez en Cristo.
Por lo tanto, un ministerio juvenil bíblico debe tener en sus puntos principales la visión que cada uno de sus contactos sea llevado lo más cerca de Cristo. Esto significa mirar en cada joven, discerniendo su condición espiritual con el fin de dirigirlos a la madurez espiritual desde el nivel en que ellos estén (ya sea que sea la salvación inicial ó la santificación). Nuestra visión debe incluir que “a todo hombre” con el fin de encontrar a los elegidos y fieles.

4. La Meta Correcta: “Perfectos en Cristo”
Ha sido dicho que si no le tiras a nada, le darás todo el tiempo. Pablo conocía exactamente a donde estaba llevando a sus discípulos. Él tenía un blanco especifico para ellos, llamado madurez en Cristo.
El objetivo de ministrar a los jóvenes es llevarlos a amar, honrar y atesorar a Jesucristo por encima de todo lo demás. Esto es únicamente posible cuando predicamos el “Mensaje Correcto” (vea el No. 1 arriba). Además todos los esfuerzos en el discipulado son para promover la semejanza a Cristo.
Cada aspecto de un programa juvenil debe tener en su corazón varios elementos que presenten el tema de Jesús. Si nuestra meta es verdaderamente llevar a nuestros estudiantes a la madurez en Cristo, esto influirá dramáticamente en lo que hacemos y cómo lo hacemos. La meta del ministerio juvenil no es crear una gran reunión de muchachos, no es meramente tener diversión, y especialmente no es crear una alternativa social para el mundo. La meta es presentar las glorias de Jesucristo y capacitar a los estudiantes para saber cómo disfrutarlas. ¡La meta equivocada creará una estrategia equivocada!
5. La Motivación Correcta (esfuerzo): “…trabajo, luchando…”
El ministerio ejemplar de Pablo conlleva las dimensiones de una tarea profunda, personal y dolorosa en dos palabras en el verso 29. ¿Cuan esforzado estaba Pablo en la tarea de llevar a la gente a estar completa en Cristo? Dos verbos nos lo dicen:
Primero, la palabra traducida “trabajo” es Kapiao. Esto significa trabajar duro, trabajar hasta quedar exhausto. El segundo verbo revela que el esfuerzo de Pablo en presentar perfectos a los discípulos es “luchando” de agonizomi. Esta palabra significa trabajar hasta el punto de la agonía (que es el origen de nuestra palabra castellana agonía). Cuando estos conceptos están juntos, el sentido es que la pasión de hacer discípulos es un esfuerzo que abarca todos los recursos humanos disponibles. Pablo dio cada cosa que tenía de sí mismo como un sacrificio voluntario para Cristo para alcanzar Su propósito de madurar a los santos.
¡Básicamente, el ministerio juvenil es duro, muy duro! Este no puede ser hecho en “tus ratos libres” ó “cuando tengas oportunidad de hacerlo.” Realizándolo apropiadamente, el ministerio a los estudiantes tiene un enorme costo tanto para el pastor/líder como para el equipo voluntario. Esto conlleva tiempo, dinero, esfuerzo, disciplina y perseverancia que puede venir solamente de un compromiso con una gran causa. Y no hay causa más grande que ayudar a la gente joven a amar a Cristo.
6. El Poder Correcto: “De acuerdo a Su poder…”
Aunque Pablo se extenuaba a sí mismo para alcanzar los propósitos de Cristo, su ministerio nunca fue debilitado porque era realizado en el poder sustentador de Dios que obraba en él. De hecho el texto nos dice que el poder de Dios estaba trabajando en él “poderosamente.” Cristo prometió que el mismo poder de Su Espíritu reposaría en la iglesia por todas las edades Juan 14:16).

Esforzarse en hacer la obra de Dios sin el poder de Dios es un fraude espiritual. Y los líderes de jóvenes más frustrados son aquellos quienes están tratando de hacer la obra espiritual en el poder de la carne. La mayoría de las veces más que nuestros propios esfuerzos naturales es necesario hacer una obra sobrenatural. Podemos tener acceso a su recursos divinos únicamente a través de la gracia que nos ha sido dada por Dios. Conociendo la Palabra de Dios llenaremos el cinturón de herramientas de nuestra mente con promesas capacitadoras y con la verdad que fortalecerá nuestros esfuerzos con el poder de Dios. A menudo la más ignorada conexión al poder de Dios para nuestros ministerios es la simple petición de éste en oración. La obra de Dios hecha a la manera de Dios conforme a su Palabra siempre asegurará el poder capacitador de Dios.
Colosenses 1:28-29 revela, en forma concisa, estos seis elementos divinamente inspirados de una filosofía de ministerio bíblica. Estos elementos son directrices bíblicas que llevan a un ministerio juvenil hacia el propósito de la iglesia en general De hecho, un ministerio juvenil debe ser un espejo y microcosmos del propósito de la iglesia.


Continuará…
Extracto tomado de: Rick Holland. The New Generation. Marzo 1, 2003. Shepherds´Conference. Grace Community Church. Traducido por: Ed Osuna.