La Modestia

La mención de la palabra modestia provoca imágenes
de mujeres con crinolinas y sombreros.  Esta ha llegado
a convertirse en una noción anticuada  en lugar de una
característica deseable.   Los cristianos son sabios al recordar que la modestia  es un mandato bíblico. Es una actitud que comienza en el corazón y  se muestra en el exterior.
Tenemos una visión tan estrecha  de la modestia en el  asunto del vestir, que es fácil observarlo cuando las mujeres del mundo salen de sus casas por la mañana, ellas no están preocupadas acerca de una apariencia modesta.  Al contrario, la mayoría de las mujeres salen de sus casas esperando estar al estilo del día, a la moda y  preocupadas por no estar vistiendo estilos del año pasado.  La pasión de muchas mujeres es seguir la novedad de cualquier cosa que Hollywood haya sacado.
Hay una tienda que tiene un descuento popular en una línea de ropa llamada “Xhilaration.”  La línea de ropa está dirigida a niñas  pequeñas de tan solo de 6 años de edad y viene con esta leyenda: “No hay reglas.  Si escoges vestir alocada o vestir para provocar – decláralo, exhíbelo, viste lo que quieras y no estarás mal.” Esto resume en una palabra la filosofía del mundo.  La actitud es “Si  lo tienes,  exhíbelo; deja tan poco a la imaginación como sea posible  y aléjate de la modestia, sé real, este es el siglo 21.”

Yo no creo que una mujer cristiana regenerada salga de su casa con esta actitud. Buscamos vivir piadosamente, vivir vidas santas. Sin embargo, si miras alrededor, notarás que aún entre las mujeres cristianas hay un enorme contraste cuando se trata del vestido modesto.  Unas pocas iglesias usan aún un reglamento escrito de vestimenta únicamente para sus miembros.   Si una iglesia tiene un reglamento de vestimenta, ¿qué es lo que esto nos dice?  Esto  nos dice que hay problemas relacionados con las personas que vienen a  adorar y que están vestidas de manera inapropiada.
Piensa conmigo acerca de algunos personajes ficticios quienes podrían ayudarnos a explicar lo que está sucediendo entre las mujeres cristianas.
“Damaris Distraída” es una dulce mujer joven. Antes de salir corriendo por la puerta, ella sólo agarra algo del closet. Ella nunca piensa que invirtió unos $ 150 pesos por un espejo de cuerpo completo para colocarlo en la puerta trasera de su closet.  Cuando ella sale de la puerta en una camiseta demasiado ajustada, ¿está Damaris modelando la modestia?  No.  ¿Es esto deliberado?  No, es sólo que su mente está en las nubes.   Ella entona cantos de alabanza todo el camino a su trabajo y es distraída acerca de su vestir inmodesto.  Aunque el  mensaje que da a la gente que la ve todo el día sea completamente diferente al que ella intenta dar.
“Dolores Desorganizada” tiene cuatro niños y   está sencillamente sobrecargada.  Ella tiene que salir de nuevo por leche y lo más importante comprar pañales.  Por lo tanto, tiene que cargar con estos cuatro niños e ir a la tienda. Ella tendrá suerte si puede encontrar los ocho  zapatos de la medida y ponérselos a cada uno, y finalmente unos zapatos para ella.  Dolores sabe acerca de la advertencia de Proverbios 31 que dice, “está atenta a la marcha de su hogar.” Ella no ha terminado todo aún.  Ella tiene una pila de ropa para lavar en varios grados de suciedad, de tal manera que ella encuentra algo  de ropa solamente para que no sea arrestada.  Dolores encuentra un short que sabe que es demasiado ajustado y demasiado corto, pero tiene que ir a conseguir esos pañales que le urgen.  Ella probablemente no iría  así vestida con alguien que la conociera en alguna manera.   Al fin sale de la casa. ¿Esta Dolores modelando la modestia?  No.  Pero, está demasiado cansada para preocuparse por ello.
“Mónica Moda”  es una pequeña niña quien ama jugar con muñecas y  arreglar sus cabellos en estilos exóticos, además de vestirlas con lo último de la ropa para muñecas. Cuando sea más grande amará hojear las revistas sobre moda y verá lo que está en onda o al día.  Mónica Moda le dirá siempre a sus amigas, “Si me llego a casar con un pastor, no me mirarán vestir como la esposa del pastor.” Esos jumpers largos no son para mí.  Ni lo piensen.  Mónica  tendrá cualquier prenda que este allí afuera- la razón- esto es la moda, es el estilo.
“Los cristianos son sabios al recordar que la modestia  es un mandato bíblico.”
Por ejemplo, las camisolas de hoy con sus coloridos y rayas tienen un cuello blanco y un pliegue descendente en el frente.  Este pliegue tiene el propósito que puedas determinar cuán modesta te vestirás,  porque la mujer que la viste puede decidir cuántos botones abrochará.   Sin embargo,  los diseñadores de hoy han quitado  todos los botones.   La camisa es ahora abierta en todas partes. 
Mónica ha decidido tener una de estas camisas y la razón para esto es porque todas las chicas las traen.  ¿Crees que Mónica se tomará el cuidado de poner algo de Velcro en la camisa, o aún poner algún seguro?  ¡Ciertamente no!    Esto podría quitar algo del estilo.  Ella dice, vamos a aclarar, no hay nada de malo con estar a la moda siempre y cuando tu a99mor por la moda no sobrepase las buenas reglas de la modestia. Así pues, ¿Mónica sale de su casa modelando la modestia?  Algunas veces, pero ciertamente no siempre.  Y porque la moda es tan importante para ella, habrá muchas veces que estará viviendo en el filo de la navaja.
Los próximos tres personajes los he agrupado porque están relacionados muy estrechamente.
“Elina Económica” compró un saco por $ 240 pesos.  Ella calcula que lo puede vestir unas 20 veces- esto es  $ 12 pesos cada vez que se lo ponga. Después de vestirlo cinco veces lo lleva a la tintorería económica de $ 25 pesos.  Ella tiene cuidado de  sus $ 25 pesos- pero en la tintorería lo secaron y lo redujeron varias tallas.  Sin embargo,   aunque ella tiene 15 prendas más para vestir,   aún así, Elina va a tener que ponérselo.
Elina tiene una buena amiga llamada “Bárbara Buscadora de Ofertas.”  Bárbara puede ser hallada en cada venta de descuento en la ciudad.  Ella puede olfatear aquellas ventas donde la ropa está casi regalada.  Bárbara encuentra un blusa de diseñador en el más hermoso azul oscuro.  Esta todavía tiene la etiqueta original.  Con todos los descuentos aplicados, esta blusa queda en $ 60.00 pesos.  Ella difícilmente puede esperar a decirle a Elina acerca de esto.  Bien, solamente hay un ligero problema- la talla.  Ahora bien, ella es talla grande y esta blusa es chica, pero van a cerrar.  Ella ni aún ha ido a medírsela.  Ella tiene que comprarla.
Elina y Bárbara tiene una amiga a quienes ellas tratan de animar porque lucha con su sobrepeso.  Su nombre es “Diana Dietas” y ella es una mujer “yo-yo” en la dieta, quien tiene en su closet prendas de cada talla, desde la  6 hasta la 16.  Esta semana está haciendo otra dieta de moda.  Ella ha perdido 5 ó 6 kilos y está desesperada de ponerse su jeans talla 12.  Ahora la talla verdadera de jeans que le sienta mejor es 14 pero a ella no se le ocurre ver la etiqueta por dentro.  Ella ha sufrido duro y largo, por ello,  va a ponerse su jeans talla 12 como recompensa.
Ahora, cuándo estas tres mujeres salen fuera, ¿están modelando la modestia?  Muchas veces no lo hacen.  ¿Es este un acto deliberado de inmodestia, o están permitiendo que su ahorro y orgullo tomen prioridad aquí?
El próximo caso es un poco más remoto.  Yo la llamo “Reyna Ropero.”  Cada día desde la universidad, Reyna ha escrito sobre su calendario lo que ella vestirá cada día. Ella puede sacar su calendario  de años pasados del cajón y decir, “Oh, en septiembre 12 de 1987, vestí una camisa Oxford amarilla y una falda Kaki”.  ¿A quién le importa?  Pero, la ropa es importante para Reyna.  Ella es el tipo de persona quien regresa a casa de trabajar el viernes y está lista para preparar lo que llevará de lunes a viernes de la próxima semana.
Los padres están  para amar, pastorear y animar a sus  preciosos hijos pero también son mandados a enseñarles y amonestarles, porque ellos siguen siendo sus hijos.
Tristemente ella y Dolores Desorganizada no son vecinas, porque de ser así ella probablemente aprendería algo de Reyna.  En el interés de la variedad, ella está olvidando que algunas prendas que tiene probablemente no le que queden tan bien como otras,  y hace esto porque no quiere que la vean con la misma cosa dos veces.  Así pues,  ella tampoco  sale de su casa modelando verdadera modestia.
Quizás te has encontrado con este personaje llamado “Patricia Postparto.”  Como ves, la pobre Patricia está cansada y enferma de la ropa de maternidad y desesperadamente quiere regresar a su guardarropa habitual.  Ella no ha perdido el suficiente peso después de su embarazo para volver a estar de nuevo cómoda en su ropa anterior.  Sin embargo, se siente avergonzada de verse en ropa de maternidad aún cuando ella ha tenido un bebé hace apenas unas semanas atrás.   De hecho, alguien le pregunto el otro día, ¡cuándo nacerá tu bebé!   Por lo cual, Patricia se apresura a vestir  su ropa regular aún cuando en esto no modelará la modestia después de todo.  ¿Está buscando ser inmodesta?  No. Parece que ha dejado que el orgullo marque su forma de vestir en lugar del buen sentido.
La última, es el caso más serio porque envuelve a “Minerva” y su marido, Mario.  Mario es un joven espiritualmente muy inmaduro, él está asombrado del hecho de que Minerva se haya casado con él. Ella es una mujer preciosa que cayó muerta a sus pies.    El está tan contento que ella se haya casado con él que quiere compartir esta gran felicidad con cada uno de sus amigos, vecinos, paisanos y extraños.  El disfruta comprarle su ropa, y es ropa que le ayuda a mostrarla de una manera vergonzosa ó inmodesta.
Hay dos formas que Minerva puede reaccionar.  Si Minerva es también espiritualmente inmadura, dice, ¡Grandioso!  Puedo ser la esposa sumisa de manera perfecta, vistiendo esta ropa que él está comprando para mí, y ¡me estoy mirando muy bien!  Si Minerva es más madura, ella dice, “Oh, estoy en un dilema, ¡quiero continuar poniéndome el sweater todo el tiempo!, pero no me siento cómoda con este, pero él lo está comprándolo para mí.   Voy a ir a la Tercera Guerra Mundial si no me lo pongo.  ¿Qué voy a hacer con esto?  ¿Está Minerva modelando la modestia si ella se viste como Mario desea?  No.  Ella lo está haciendo con la bendición de su esposo.
A los casos anteriormente descritos los llamo “inmodestia incidental.”  Ellas no lo hacen de manera deliberada, pero de cualquier forma el resultado final parece al mundo como, “las mujeres cristianas se visten igual que nosotras.”